Análisis de Evil West

En los últimos años, los juegos de acción en tercera persona han ido desapareciendo poco a poco del panorama, dando paso a los conocidos como Souls-Like, que tan populares se han vuelto a día de hoy. No obstante, el género todavía cuenta de vez en cuando con algunas joyas que son capaces de hacernos volver a la época dorada del mismo, con títulos que ofrecen una jugabilidad divertida y una historia que nos hará pasar el rato durante las horas de duración que tenga la aventura.

Uno de los llamados a romper de nuevo ese beneplácito con el género es Evil West, la aventura desarrollada Flying Wild Hog, creadores de la franquicia Shadow Warriors, en la que el estudio polaco nos lleva a los Estados Unidos del siglo XIX, en una aventura de vaqueros distópica y sobrenatural que prometía mucho en nuestras primeras impresiones. ¿Habrá conseguido alcanzar las expectativas que se tenían sobre él? Os lo contamos a continuación en nuestro análisis de Evil West para Xbox Series X.

Evolucionar o morir

Como hemos comentado, Evil West se ambienta en la época del oeste, cuando los vaqueros andaban a sus anchas por los Estados Unidos. No obstante, hay un elemento muy diferencial respecto a juegos como Red Dead Redemption 2 (máximo exponente de la ambientación), y es que en el caso del título de Flying Wild Hog hay un marcado elemento sobrenatural en la historia. Con el paso de los años, la raza de los vampiros ha ido abriéndose camino entre los humanos, que han tenido que a base de ingenio han podido hacer frente a la amenaza para sobrevivir a sus ataques.

No obstante, en los últimos tiempos, una nueva raza de vampiros está azotando cada vez más a la humanidad, que no ha descansado en buscar una forma de acabar con esta amenaza. Es aquí donde entra en juego el Instituto Rentier, liderado actualmente por William Rentier, que tras años y años de investigación ha logrado dar con un arma que podría poner fin al reinado de los vampiros: un guantelete eléctrico.

Como jugadores, nosotros encarnaremos a Jesse Rentier, el hijo del actual director del Instituto que anteriormente citábamos, el cual lleva siendo un cazavampiros profesional desde que era un chaval imberbe. No debería sorprender a nadie saber que nuestro objetivo no será otro que el de pararle los pies a un vampiro que está tratando de cometer un acto terrible, que definitivamente podría en jaque la esperanza de la raza humana.

Si bien es cierto que no nos encontramos ante una historia realmente profunda, si cabe señalar que, al menos en su narrativa, Evil West introduce un limitado número de secundarios que tienen su peso en la historia. El título no ofrece una historia profunda, pero tampoco lo pretende: aquí hemos venido a matar vampiros y otras criaturas. Aunque huelga decir que los acontecimientos que ocurren a lo largo de las casi 9 horas que nos ha durado la aventura cumplen perfectamente en su función de hilo conductor con la jugabilidad del título.

análisis de Evil West

Erradica hasta al último vampiro

El aspecto más importante que quizás cabe señalar en nuestro análisis de Evil West es la jugabilidad del título. Flying Wild Hog ha apostado por ofrecer un título que combina la acción cuerpo a cuerpo con los ataques a distancia, y la verdad es que lo ha hecho de una forma tremendamente satisfactoria. En nuestras impresiones comentamos que la acción a distancia parecía mejor conseguida que la de cuerpo a cuerpo, pero la realidad es que nos encontramos con un acabado fantástico en ambas vertientes, aunque con un elemento que favorece a la primera por delante de la segunda.

Entrando a valorar el combate cuerpo a cuerpo, Evil West solamente nos ofrece la posibilidad de realizar ataques con nuestros propios puños, potenciados por el guantelete que comentábamos al principio de estas líneas. Y si bien es cierto que contamos con un árbol de habilidades bastante amplio, en el que podremos mejorar diferentes elementos tanto del personaje como del combate, cabe señalar que no habría estado de más haber incluido una mayor variedad, ya fuese a través de otras armas, o a través de un abanico de combos más amplio, ya que este está reducido a movimientos más o menos básicos con un par de añadidos interesantes.

análisis de Evil West

En cuanto a la vertiente a distancia, aquí nos encontramos con más opciones, lo que definitivamente afectará al devenir de los combates y a que no caigamos en una sensación de repetición. Al contrario que en el cuerpo a cuerpo, aquí contaremos con varias armas que iremos desbloqueando a lo largo de la aventura. Además, al igual que en el anterior caso, podremos ir mejorando las distintas armas, desbloqueando un árbol de habilidades propio que no solo nos servirán para aumentar el daño de estas, sino también convertirlas en herramientas totalmente distintas.

Los enemigos también son un detalle importante a señalar, pues en Evil West nos encontramos con una buena variedad de ellos. Si bien es cierto que en enemigos básicos al final acabamos cayendo en 4 o 5 tipos, los jefes finales (que alguno de ellos irán sumándose posteriormente al elenco de enemigos comunes) otorgan una variedad que es de agradecer, y que nos obligará a utilizar todas nuestras armas para acabar con ellos.

Un aspecto que nos preocupaba enormemente era el de la cámara, ya que muchas veces vemos como este elemento acaba afectando negativamente a la experiencia. Pero la cierto es que salvo en algún momento puntual, donde nos encontramos con una amplia cantidad de enemigos, la cámara se ha comportado a la perfección en toda nuestra partida. Eso sí, han sido varias las ocasiones en las que nos hemos topado con algún bug que nos metía unos centímetros por debajo del mapa, impidiendo que pudiéramos desplazarnos o esquivar, lo que se tradujo en una muerte segura.

Finalmente, como punto positivo, cabe señalar que el juego pone a nuestra disposición la posibilidad de jugar la aventura de forma cooperativa con un amigo. Para ello, el título opta por elevar la dificultad respecto al modo para un solo jugador, así como el número de enemigos al que debemos hacer frente, para así lograr una experiencia que se ajuste a contar con dos jugadores en la misma partida.

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Un oeste de miedo

Uno de los elementos a destacar es la recreación que Flying Wild Hog ha realizado del oeste americano. Además de conseguir crear una atmósfera fantástica, que nos evoca directamente a muchas películas del salvaje oeste, el estudio polaco ha conseguido dotarlo de personalidad, gracias a esos elementos sobrenaturales tan presentes en la historia. Esto no solo se traduce en la aparición de bestias sobrenaturales, sino también en la creación de unos escenarios con un estilo artístico fantásticos, que ofrece imágenes realmente impresionantes.

Sin embargo, todo lo destacable que consigue Evil West a nivel artístico en sus escenarios, lo pierde en el desarrollo de niveles. El juego nos ofrece una experiencia “pasillera” donde, además de acabar con enemigos también tendremos que ir resolviendo algún que otro puzle por aquí y por allá, hasta aquí todo bien. No obstante, el juego peca en exceso de previsible, en lo que a zonas de combate se refiere. Casi en todos los niveles, el juego cuenta con diversas “arenas de combate”, que no son para nada orgánicas con el resto del escenario; cortando de forma demasiado exagerada el transcurso del nivel, y señalando de una forma demasiado marcada cuando va a haber un enfrentamiento. Para que os hagáis una idea, es como si cada vez que nos fuésemos a enfrentar a un grupo de enemigos (ni siquiera jefes finales), entrásemos en la neblina que aparece en los juegos de From Software cuando hay un jefe final. Como decimos algo que choca directamente y afecta al diseño de escenarios.

Tan solo hay un par de escenarios en toda la aventura en la que el estudio ha sido capaz de integrar los enemigos de forma orgánica en el escenario, y a nuestro gusto son, con diferencia, los mejores niveles que encontramos en el título. Pues aun estando lejos de ofrecer un nivel parecido precisamente al de los títulos de From Software, ofrecen un elemento diferencial, con la posibilidad de que incluso los enemigos logren sorprendernos en un momento determinado.

análisis de Evil West

También cabe señalar que nos encontramos ante un juego que flojea en su apartado gráfico. El juego pone a nuestra disposición dos modos gráficos: rendimiento y calidad. Y aunque no tenemos el equipo preciso para medirlo, diríamos que la sensación es que el primero de estos modos baja hasta los 1080p con el objetivo de mantener los 60 fps, que eso sí, son estables en casi toda la aventura. No obstante, el cambio a modo calidad no mejor exponencialmente el acabado técnico del título, siendo apreciable tan solo un ligero upgrade en la resolución. Esto no significa que el apartado gráfico del título sea malo, pero desde luego que sí es más discreto de lo que esperábamos.

Finalmente, en lo que al apartado sonoro se refiere, Evil West cuenta con algunas buenas piezas musicales, aunque también entraña algunos problemas molestos. En un par de niveles, hemos tenido el problema de que se abusaba en exceso de sonidos que no congeniaban para nada con la imagen, y que además acababan resultando molestos al odio. Por poner un ejemplo, en un nivel que sucede en una fábrica se abusa del sonido de la maquinaria, incluso cuando nos encontramos fuera de la misma, donde no tiene sentido escuchar este tipo de ruidos.

En cuanto al doblaje, el juego viene doblado en inglés y traducido al castellano. En este sentido cabe señalar que el doblaje del protagonista, Jesse Reiner, roza un nivel fantástico, al igual que el de otras interpretaciones de personajes secundarios. Y aunque hay algunas que no nos han terminado de convencer, lo cierto es que el nivel está bastante bien en este sentido.

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Conclusiones

Evil West es una fantástica aventura en tercera persona. Si bien es cierto que echamos en falta un poco más de variedad en su vertiente cuerpo a cuerpo, nos encontramos ante un juego realmente divertido, que consigue ofrecer una jugabilidad realmente equilibrada en sus dos apartados, y que gracias a los diferentes tipos de enemigos que hay evitará que caigamos en combates demasiado reiterativos. Además, la dirección artística del juego es simple y llanamente fantástica, con escenarios realmente buenos, así como un doblaje de nivel.

No obstante, eso no quita que el juego sufra un claro problema en cuanto al diseño de niveles, que nos marca las zonas de combate de una forma demasiado abrupta; así como con un acabado técnico que acaba resultando demasiado discreto para los tiempos en los que estamos.

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